[13/enero/2026]
Sana'a - Saba: Escrito por: El Editor Político
Tras la invasión de Venezuela por parte del presidente estadounidense y su amenaza de ocupar Groenlandia, quedó meridianamente claro que ha comenzado una nueva era en las relaciones internacionales, caracterizada por el predominio de la fuerza sobre la ley. Este enfoque, adoptado por Trump y su administración en sus relaciones internacionales, ha llevado a muchos países a reconsiderar la naturaleza de sus relaciones con Estados Unidos, que aplica una política de "ley de la selva" en lugar de respetar las normas y convenciones internacionales.
El secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, tras un asfixiante bloqueo que se extendió a las costas de su país, supone un duro golpe para esta nación latinoamericana, poseedora de una enorme riqueza petrolera y minera. Estos recursos, según declaraciones públicas de Trump y altos funcionarios de su administración, constituyen el verdadero objetivo de la operación militar estadounidense. Declaran abiertamente que el bloqueo y la intervención militar en Venezuela buscan apoderarse de sus recursos petroleros y minerales.
Muchos analistas políticos de todo el mundo cuestionan qué queda del orden internacional tras el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro. El pretexto de la "lucha contra las drogas" desapareció rápidamente de la retórica del presidente estadounidense Donald Trump, quien admitió abiertamente que el verdadero objetivo no era más que el robo del petróleo venezolano.
El presidente estadounidense no cree en otra lógica que la de la fuerza, como lo demuestran sus reiteradas declaraciones y acciones. Esto ha quedado claro para todos, incluidos los propios miembros de la OTAN, aliados de Trump, cuando amenazó con ocupar Groenlandia por la fuerza, a pesar de su condición de miembro de Dinamarca, miembro de la alianza.
Por el contrario, los acontecimientos han demostrado que solo el lenguaje de la fuerza puede disuadirlo, como se demostró en la costa yemení, donde el mundo entero presenció los enfrentamientos y la rotunda derrota infligida a la Armada estadounidense, seguida de su humillante retirada de los mares Rojo y Arábigo.
Muchos analistas militares y políticos venezolanos han estudiado y analizado la experiencia Yemenita para extraer lecciones y perspectivas que permitan enfrentar la arrogancia estadounidense y encontrar soluciones prácticas para romper el bloqueo naval impuesto por la Armada estadounidense a Venezuela, aprovechando la experiencia acumulada por las fuerzas navales yemeníes.
Si el mundo realmente desea vivir en paz, se requiere una cooperación internacional seria para contrarrestar las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, quien declara abiertamente su hostilidad a todo lo relacionado con la paz y emplea al ejército estadounidense en operaciones militares que infligen graves daños a muchos países y amenazan la seguridad y la paz internacionales.