[14/febrero/2026]
Sana'a - Saba:
El 11 de febrero de cada año representa una gloriosa ocasión nacional que conmemora la histórica victoria que Yemen presenció el 11 de febrero de 2015, con la humillante retirada de los marines estadounidenses de la capital, Saná, lo que marcó el fin de su control directo sobre el centro político y administrativo del país.
La historia contemporánea demuestra que en muchos países las instituciones están gestionadas por embajadas estadounidenses, que se han convertido en focos de maldad, conspiración y crimen. Los países con presencia de expertos afiliados a la CIA son sometidos a estudios exhaustivos para identificar debilidades, lo que facilita la expansión de la influencia sobre sus instituciones vitales y centros de decisión mediante la designación de agentes que gestionen los asuntos del país bajo las directivas emitidas desde los círculos de decisión de Estados Unidos. De esta manera, el Estado queda ocupado, aunque conserve la apariencia de una independencia formal.
El colonizador estadounidense ha desarrollado sus métodos de control de países y saqueo de sus recursos. Ya no se basa únicamente en la ocupación tradicional, sino que recurre a la fabricación de pretextos y la elaboración de mentiras para justificar el cerco de cualquier país con excusas endebles, especialmente si sus territorios son ricos en recursos naturales, principalmente petróleo.
Los recientes acontecimientos con Venezuela, el país que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, son prueba de ello. Durante años, Estados Unidos esperó la oportunidad de ocuparlo, buscando justificaciones, hasta que inventó el problema del narcotráfico, una mentira que el mundo no creyó.
Finalmente, la costa venezolana fue rodeada por fuerzas militares, lo que culminó con el arresto del presidente del país, Nicolás Maduro, lo que sentó un precedente peligroso en el sistema político internacional.
Es bien sabido por los observadores que la energía es una de las principales preocupaciones estratégicas de Estados Unidos. Es uno de los mayores consumidores de energía del mundo, mientras que su producción nacional es insuficiente para satisfacer sus necesidades actuales y futuras. Por lo tanto, monitorea de cerca los descubrimientos petroleros mundiales y formula planes para asegurar su influencia sobre recursos petroleros vitales y rutas marítimas.
En consecuencia, la retirada de los marines de nuestro país es un momento crucial. Como declaró el líder de la revolución, Sayyid Abdul-Malik Badr al-Din al-Houthi: «Es verdaderamente una gran victoria de Dios, lograda no mediante negociaciones ni concesiones, ni comprometiendo la libertad y la dignidad de nuestro pueblo yemení».