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Saleh y los "afganos árabes "
[viernes, 17 octubre 2025 18:12:52 +0300]
Sanaá - Saba: Centro de Investigación e Información: Anas Al-Qadi
Este estudio revela datos impactantes sobre uno de los períodos más oscuros de la historia moderna de Yemen: el fenómeno de los asesinatos políticos que Yemen presenció durante el período de transición tras la declaración de unificación (1990-1994). Destaca el papel crucial que desempeñó la alianza entre el líder del régimen, las fuerzas takfiríes y los grupos terroristas que regresaban de Afganistán para frustrar el proyecto de un Estado-nación moderno y encaminar a Yemen hacia la tiranía y la violencia.
El estudio, que adoptó un meticuloso enfoque histórico y analítico, demostró que más de 150 asesinatos e intentos de asesinato contra líderes y cuadros del Partido Socialista Yemeníta y figuras nacionales prominentes no fueron incidentes aislados, sino parte de una estrategia sistemática para consolidar un régimen autoritario mediante la marginación de la oposición y la alteración del equilibrio de poder.
También ofreció una perspectiva crítica sobre los mecanismos de operación del gobierno yemeníta en aquel momento y cómo el discurso takfirí se utilizó como cobertura ideológica para legitimar la violencia. Asimismo, reveló la participación del aparato de seguridad del Estado en el encubrimiento de los perpetradores y la integración de elementos terroristas en sus estructuras.
Arrojó luz sobre las dimensiones regionales e internacionales al exponer el apoyo material y logístico brindado por Arabia Saudita a grupos extremistas, así como el apoyo estadounidense, que adoptó una doble postura: hacer la vista gorda ante sus actividades terroristas. Esta postura contribuyó a que el régimen yemeníta de aquel momento continuara su política de represión y asesinatos bajo el pretexto de la "lucha contra el terrorismo". Así, el estudio confirmó que la política de asesinatos no solo afectó a individuos, sino que también condujo a la desintegración de una identidad nacional unificada, al auge del fanatismo y los conflictos tribales y sectarios, y a la perpetuación de una cultura del miedo. Esto allanó el camino para la guerra de 1994, las guerras de Saada y las protestas populares revolucionarias de 2011. El estudio concluyó con un llamado explícito a esclarecer la verdad, exigir responsabilidades a los implicados en los crímenes, reconocer a las víctimas de ese período e impulsar un proyecto integral de justicia transicional. Para leer más detalles, visite el siguiente enlace: 1760707446_d-q-jt.pdf
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