Documental de investigación revela hechos impactantes sobre la conspiración de Ali Abdullah Saleh contra la causa palestina
[martes, 16 diciembre 2025 19:58:09 +0300]
Sana'a - Saba:
Un documental de investigación emitido por Al-Masirah TV reveló numerosos hechos ocultos e impactantes sobre la conspiración del régimen de Ali Abdullah Saleh contra la causa palestina y la falsedad de sus afirmaciones a los medios sobre su compromiso con la cuestión central de la nación.
La investigación, presentada por el canal y respaldada por pruebas, documentos y grabaciones de audio, titulada "Un acuerdo a expensas de la causa", reveló el alcance de la conspiración de Saleh con los saudíes y los estadounidenses a expensas de la causa palestina, al servicio del enemigo sionista.
Las grabaciones de audio y los documentos oficiales recién publicados revelan la era anterior a la revolución del 21 de septiembre de 2014, revelando cómo el régimen del traidor Ali Abdullah Saleh se convirtió en una herramienta para romper el aislamiento de la entidad sionista. Entre estas grabaciones se encuentran llamadas telefónicas del propio Saleh, que revelan la verdadera cara de un presidente que utilizó constantemente la causa palestina para su autopromoción.
La investigación resume las posturas de Saleh sobre la cuestión palestina durante el período 2005-2009, que fue testigo de una brutal agresión sionista contra la Franja de Gaza. Durante este período, el enemigo cometió los crímenes y masacres más atroces contra civiles, con el objetivo de presionar a la resistencia palestina para que cesara el lanzamiento de cohetes desde Gaza.
En medio de la débil respuesta árabe a la causa palestina, Qatar anunció una cumbre árabe para abordar la situación el 19 de enero de 2009. Ali Abdullah Saleh fue uno de los convocantes a la cumbre, lo que llevó a Hamás a contactar con Saleh para presentarle algunas de sus demandas antes de la cumbre.
Durante una llamada telefónica entre el jefe de la oficina política de Hamás, Khaled Meshaal, y el presidente Ali Abdullah Saleh, Meshaal solicitó al presidente que planteara las demandas de la resistencia en la cumbre, entre las que destacaban el cese de la agresión israelí contra la Franja de Gaza y el levantamiento del asedio. Sin embargo, la respuesta de Saleh le impactó, afirmando con descaro que los cohetes disparados por la resistencia palestina contra Israel no beneficiaban al pueblo palestino, sino que lo perjudicaban, sin lograr ningún objetivo ni tener ningún impacto en los israelíes.
No contento con esto, el traidor Saleh acusó directamente a Hamás de lanzar los cohetes para crear pretextos para que el enemigo bombardeara Gaza, exigiendo el cese del lanzamiento de cohetes. Esto frustró las esperanzas de Meshaal y Hamás, quienes, basándose en las grandilocuentes declaraciones de Saleh, esperaban que adoptara una postura de principios. A pesar de los persistentes intentos de Mashaal por convencer al presidente Afash de la acertada postura de Hamás, este se mantuvo tenso y lo culpó e impuso, insistiendo en la necesidad de que Hamás deponga las armas. Con esta postura, reveló su alineamiento con la postura estadounidense, que exigía el desarme de la resistencia y el cese del lanzamiento de cohetes como condición para detener la agresión contra Gaza y levantar el asedio, lo que alentó al enemigo sionista a continuar cometiendo masacres contra la población civil.
La llamada telefónica entre Mashaal y el traidor Ali Abdullah Saleh causó una gran conmoción en Hamás, ya que este se negó a respaldar sus demandas de poner fin a la agresión y levantar el asedio a Gaza. A esto le siguió otra conmoción cuando Saleh no asistió a la cumbre de Doha, a pesar de ser uno de los primeros líderes en pedir su rápida convocatoria.
A pesar de las justificaciones de Saleh para no asistir a la cumbre y de culpar a Qatar, lo cierto es que su ausencia se debió a la presión saudí y al pago que recibió del Reino a cambio de no asistir, además de la presión ejercida sobre él por los estadounidenses.
En una llamada telefónica entre Saleh y su asesor político, Abdul Karim al-Iryani, en relación con su ausencia de la cumbre de Damasco, Saleh demostró el grado de sumisión a las decisiones y el dinero saudíes, admitiendo que la razón principal de su ausencia fue haber recibido 300 millones de riyales saudíes del régimen saudí.
Esta llamada telefónica, realizada por Ali Abdullah Saleh a su asesor a su regreso de una visita a Riad, reveló la visión del régimen saudí sobre la cumbre de Damasco, considerándola una cumbre iraní y no árabe. Esto constituyó un claro acto de traición impuesto por Riad a sus aliados árabes, en particular al régimen de Saleh.
La llamada también demostró el profundo desprecio del rey Abdullah por los monarcas y príncipes del Golfo, así como el grado de injerencia saudí en los asuntos y la toma de decisiones yemenitas.
La investigación documental incluyó otros escándalos relacionados con Ali Abdullah Saleh. Entre ellos se encontraba un documento enviado desde la Embajada de Estados Unidos en Sana'a el 4 de noviembre de 2007 al Ministerio de Asuntos Exteriores yemenitas. Este documento contenía una directiva urgente por escrito que instaba al gobierno yemení a no asistir a la conferencia de boicot árabe celebrada en noviembre de 2007, y les ordenaba específicamente que no enviaran a ningún representante de Saná. Esto constituye una clara prueba de la flagrante injerencia estadounidense en los asuntos yemenitas y de la sumisión del gobierno de Saleh a esta directiva.
Otro documento reveló las actas de una reunión entre el exministro de Asuntos Exteriores Abu Bakr al-Qirbi y el embajador estadounidense Thomas Krajeski, celebrada el 1 de junio de 2005. En dicha reunión, el embajador estadounidense instó a Saná a levantar el boicot árabe contra la entidad israelí, considerándolo ineficaz.
Estos documentos y grabaciones demostraron claramente cómo el traidor Ali Abdullah Saleh abordó los problemas fundamentales de la nación árabe, en primer lugar la causa palestina. Explotó estos asuntos para su propio beneficio y para rehabilitar su imagen, revelándose como un simple agente de los saudíes y los estadounidenses, que cumplía sus dictados.